EMPRENDER EL CAMINO JUNTOS

Un diagnóstico de discapacidad de su niño puede conmocionar a su familia. No hay una forma correcta o incorrecta de procesar el diagnóstico de su niño, y como todo cambio en la vida, puede ser un desafío nuevo y estresante.

Algunos padres pueden ponerse de acuerdo sin problema y trabajar juntos como equipo. En otros casos, a cada uno le lleva un poco más de tiempo procesarlo y aceptar la nueva realidad. 

 

UN DIAGNÓSTICO ANTES DEL NACIMIENTO

Cuando se le diagnostica al bebé una discapacidad antes de nacer, muchas veces afecta a la madre en forma diferente que al padre. Ella puede estar lidiando con los efectos físicos y emocionales de estar embarazada de un bebé que sabe que tiene una discapacidad. Él puede estar lidiando con sus propias emociones y luchando por ser fuerte para su esposa. Ambos pueden sentir temor y culpa por pensar que habían causado la discapacidad de su niño. Los sueños y las esperanzas del niño y la familia que planearon tener pueden desmoronarse por el diagnóstico.

UN DIAGNÓSTICO AL MOMENTO DE NACIMIENTO O POCO TIEMPO DESPUÉS

Un diagnóstico al momento del nacimiento o poco tiempo después puede transformar un momento de alegría en una pesadilla de incertidumbre. Mientras que la madre se está recuperando del parto, el padre puede tener dificultades para mantener su trabajo y el equilibro de la vida familiar. Comprendan que cada uno de ustedes puede tener enfoques diferentes sobre sus papeles como padres. Probablemente usted no se sentirá y respondrá a este nuevo desafío de la misma manera. Intente explicarle a su pareja cómo se siente. Si no está viendo las cosas del mismo modo, haga preguntas para ayudar a entender la experiencia o el punto de vista de su pareja.

DIAGNÓSTICO DURANTE LA INFANCIA

Cuando se diagnostica una discapacidad durante la infancia, quizás alguno de los padres ya se haya dado cuenta de que existen algunos problemas y haya comenzado a explorar los pasos siguientes. Sin embargo, puede suceder que el otro padre no se haya dado cuenta. Esto puede provocar fricción porque ambos padres están en etapas completamente diferentes de comprensión y aceptación.

En el momento que ocurra el diagnóstico, hay una cosa clara: su relación se verá afectada. Saber esto es un primer paso necesario para superar su lucha y convertirse en verdaderos compañeros en la paternidad. 

CONSEJOS SENCILLOS PARA MANTENER SU RELACIÓN

  • Comuníquense – Hablen entre ustedes regularmente sobre sus sentimientos y preocupaciones.
  • Hagan que su relación sea una prioridad – Hagan tiempo para citas o para dar un  paseo a vuelta de la cuadra mientras un familiar cuida a su niño.
  • Encuentren a su pareja en el lugar que esté – Comprendan que cada uno manejará el tema en forma diferente. No intenten obligar al otro a adoptar su perspectiva.
  • Busquen ayuda profesional cuando sea necesario – Consulten un consejero matrimonial o un clérigo. A veces los problemas de comunicación se pueden resolver con unas pocas visitas.
  • Encuentren una red de apoyo – Contacten a familias que se encuentren en situaciones semejantes.
  •  

PARA AQUELLOS QUE EMPRENDEN EL CAMINO SOLOS

En el caso de las familias monoparentales, es fundamentalmente necesario construir una red de apoyo que incluya a familiares, amigos, terapeutas, y quizás aún más importante, otros padres que estén en la misma situación. Su red de apoyo le puede ayudar a soportar las etapas de adaptación, cumplir con las visitas médicas y cuidar a su niño para que usted pueda cuidarse a sí mismo.